Las puertas correderas de cristal, ya sean puertas correderas de una sola hoja o puertas correderas de dos hojas se automatizan mediante motores de correa deslizable colocados sobre la guía superior de la puerta. Generalmente ocultos con una carcasa decorativa actúan directamente sobre los patines o rodamientos superiores. Disponen de un pequeño cuadro de maniobras oculto tambien bajo la carcasa y se accionan mediante pulsador de subida y bajada colocado en la pared o tambien pueden incorporar receptor y mando a distancia como el resto de automatismos. Frecuentemente se deja el gobierno de la puerta a un dispositivo radar que, combinado con la fotocelula de seguridad abre y cierra la puerta con la presencia de una persona a una distancia regulable de la linea de cierre.